martes, 30 de septiembre de 2014

Una Mirada al presente futuro

Estamos experimentando una transformación histórica en la forma en que generamos y distribuimos la energía. Las nuevas tecnologías de Internet, unidas a la realidad de las energías renovables, están creando una nueva red de suministro eléctrico que se almacena y distribuye de forma individual. En un plazo no muy largo de tiempo, millones de personas estarán en condiciones generar su propia energía verde en casa, en la oficina y en la fábrica, y podrán compartirla de la misma manera que ahora crean su propia información y la suben a Internet. En pocos años, millones de edificios e incluso de ciudades serán auto suficientes energéticamente y marcarán el fin de nuestra alianza con los combustibles fósiles. Esta transformación está ya en marcha en Europa, donde Jeremy Rifkin colabora como asesor en un proyecto que revolucionará el suministro de energía del continente. Por otra parte, diversos países asiáticos también están interesados en sumarse a este proyecto. En la actualidad este cambio ya es perceptible en los estados de Texas, Colorado y California, en los que las empresas eléctricas tienen previsto tender algunos segmentos de la red inteligente de suministro energético durante los próximos años. Pero no se trata de la promesa de una energía limpia, sino que esta “Internet de la Energía” cambiará nuestra forma de trabajar y de vivir, fomentando la creación de mercados y de uniones políticas continentales que propiciarán grandes oportunidades de expansión comercial. Al propio tiempo, significará el fin de las guerras por los recursos energéticos y el inicio de una nueva era de verdadera cooperación internacional.





Durante el transcurso de la materia Aspectos Generales del transporte, se hace hincapié en un hecho histórico que marco a los pueblos del interior del país: el cierre del ferrocarril hacia el interior. En menos de 20 años, muchos asentamientos se convirtieron en fantasmas, siendo dejados de lado como receptores y exportadores de mercadería.
Esto significo un cambio radical para su población, ya que no tuvieron opción, más que dejar  su pueblo y emigrar a las ciudades más importantes para seguir subsistiendo.
Recientemente tuve la suerte de viajar a la provincia de Mendoza y San juan. Haciendo Altas Montañas, una de las excursiones, a mi criterio la más apreciada y recomendada por los mendocinos.
En el trayecto pude apreciar como grandes pueblos se habían desvanecido, dejando solamente pequeños  parajes con hermosos paisajes, y las vías abandonadas (compañeras de todo el camino) de un tren que jamás volvió a pasar [dejo un enlace sobre este tema que me pareció interesante: http://www.patagonia-argentina.com/pueblos-fantasma]

La guía que nos acompaño nos menciono del desafío del corredor Bioceanico, que se viene proyectando hace tiempo. Este había llamado mi atención años atrás, ya que además de acortar distancias, facilitar la integración y el intercambio  abriría  caminos perdurables hacia el futuro de la economía Argentina, evitando la saturación vial, ahorrando energía y mejorando la seguridad vial.


Algunas fotos de la maqueta que tome en el hall de la Intendencia de la Quinta Región:







domingo, 28 de septiembre de 2014

Reseña histórica y la oportunidad de un Proyecto innovador


A lo largo de toda la historia de América, la búsqueda por unir ambos océanos ha sido incesante. La exigencia de un sistema de transporte rápido, seguro y de bajo costo constituyó un desafío de todos los tiempos. Entre los siglos XVI y XVII la única comunicación posible entre ambos océanos eran el Estrecho de Magallanes o el canal de Beagle, ambos al sur del continente y sumamente peligrosos.

A mediados del siglo XIX los transportes de carga se realizaban a lomo de mula y barco. Viajar de la Argentina a Chile demandaba 40 días; la ruta habitual era rodear el continente por mar, en una travesía de 5.600 kilómetros. Recién en 1855 se inauguró el primer ferrocarril transoceánico en el istmo de Panamá. Esta situación mejoró el traslado internacional de cargas, pero mudó el punto neurálgico del comercio continental hacia el norte.
 
 
El Tren Trasandino
En enero de 1874 se promulgó la ley que dio origen al Tren Trasandino, una iniciativa privada completamente innovadora para la época, presentada durante las presidencias de Domingo Sarmiento y Errázuriz Zañartu con el fin de impulsar la unión americana para beneficio de los intereses comunes.  El 1º de enero de 1887 comenzaron las obras del Trasandino en el lado argentino y dos años después en Chile. La obra, comenzada por los hermanos chilenos Juan y Mateo Clark, sufrió algunas demoras durante su realización, reconstruyéndose puentes y túneles. En 1910, tras 38 años de obras y sin los gestores originales del proyecto, se concluyó una magnífica construcción: el Paso Cristo Redentor.
El ferrocarril Trasandino, de trocha métrica y con tracción vapor, recorrió desde 1927 la sección de cremallera entre Río Blanco (Chile) y Las Cuevas (Argentina). En 1953 su recorrido llegó hasta Los Andes.
25 años después, en 1978, el servicio fue interrumpido para el servicio de pasajeros a raíz del conflicto argentino-chileno por la soberanía en el canal de Beagle.
En junio de 1984 quedó definitivamente fuera de servicio para el transporte de cargas a raíz de los aludes producidos en zonas de alta montaña de ambos lados de la Cordillera. Si bien el tramo argentino fue reconstruido, no pasó lo mismo con el tramo chileno.

En la década de los 80, se inaugura el túnel vehicular paralelo al túnel original del Tren Trasandino. El tráfico vehicular creció a una tasa anual del 10% entre 1995 y 2007 llevándolo al límite de capacidad.
Antecedentes cercanos del CBA
El proyecto del Corredor Bioceánico Aconcagua tiene como antecedentes dos proyectos diferentes. Por un lado el Ferrocarril Trasandino, y por el otro, un proyecto ideado por la empresa Tecnicagua.
El proyecto de unir Argentina-Chile a través del paso fronterizo Zapala-Lonquimay o Pino Hachado con el Ferrocarril Trasandino Sur surgió después de que inhabilitaran en 1984 los servicios del Trasandino Central y se evaluaran alternativas al paso Los Andes-Mendoza. La empresa Tecnicagua, con sede en Mendoza y dedicada principalmente al sector petrolero, presentó en 2001 un estudio de prefactibilidad que indicó entre otros puntos que la reinauguración del Ferrocarril Trasandino Central produciría a sus patrocinadores una rentabilidad superior al 20%.
La importancia del estudio obedeció al incremento del tráfico de camiones sobre el corredor Los Andes-Mendoza y la reducida capacidad de la carretera. El proyecto incluía incrementar la capacidad de tracción de cada tren y reducir su peso en el tramo crítico de Río Blanco a Las Cuevas. Para ser viable, el tráfico tendría que llegar a casi los 2,5 millones de toneladas en el año 2010, pero no existía la seguridad de soportar tal volumen y tampoco existiría una interconexión ferroviaria. El ferrocarril seguiría siendo de trocha métrica en el cruce, mientras que desde Mendoza a Buenos Aires, y desde Los Andes a Santiago o Valparaíso, las vías son de trocha ancha.
Declarado de interés público por los gobiernos de Argentina y Chile, se ajustaba a las legislaciones de la provincia de Mendoza y Chile. Asimismo, se constituía como un proyecto de riesgo 100% privado ya que ninguno de los dos gobiernos tenía que realizar inversiones o presentar garantías: sólo debían facilitar la infraestructura existente del ferrocarril, los permisos para que pueda circular y una concesión de 25 años para amortizar la inversión inicial de la empresa que ganara la licitación.
Pese a las dudas de expertos en ferrocarriles, economistas e ingenieros y tras postergaciones, en septiembre del 2004 los gobiernos de ambos países, aseguraron que licitarían la reconstrucción y posterior explotación del Ferrocarril Trasandino Central.
En marzo de 2005, el Gobierno Nacional Argentino decide que el Proyecto del Ferrocarril Trasandino Sur no es de su prioridad y anuncia que ya está firmado el decreto para llamar a licitación para reconstruir el Ferrocarril Trasandino Central de acuerdo al proyecto presentado por la empresa Tecnicagua.
Después de casi tres años y varias postergaciones desde el anuncio del decreto para llamar a licitación, el 31 de enero del 2008, el proceso fue declarado desierto: la única oferta recibida había sido la de Tecnicagua y no se adecuaba a los requerimientos técnicos

La Oportunidad
El proyecto Corredor Bioceánico Aconcagua nace como una solución alternativa y a la vez superadora al cruce internacional Cristo Redentor. Un sistema ferroviario de última tecnología con un túnel de baja altura que permitiera a una misma formación recorrer los sistemas ferroviarios de trocha ancha de Chile y Argentina, unificando los puertos sobre el Atlántico con los puertos sobre el Pacífico. Corporación América decide participar de este proyecto que por su magnitud y complejidad resulta un desafío comparable a las obras que fueron imaginadas por grandes hombres para perdurar en el tiempo.
Corporación América adquiere los derechos del proyecto de Tecnicagua y presenta su proyecto superador con la construcción del Túnel de Baja Altura: el Corredor Bioceánico Aconcagua, un proyecto binacional (Chile - Argentina) con impacto regional (Brasil - Paraguay - Uruguay - Perú) y Global (Cuenca del Pacífico/Atlántico). La iniciativa implica la creación de un cruce ferroviario en la Cordillera de los Andes, para unir las localidades de Luján de Cuyo, en Mendoza, Argentina con Los Andes, en Chile.

De interés nacional e internacional.
Corporación América presentó las respectivas Iniciativas Privadas del proyecto en Chile y Argentina, el día 15 de enero del 2008. De esta forma, Chile lo declaró de interés nacional en 14 agosto de 2008, por el Oficio N° 816 y Argentina el 3 de septiembre del mismo año, bajo Decreto N° 1414.
Apoyo de Organismos Multilaterales de Crédito
A inicios del 2010 fueron presentados a organismos multilaterales de crédito los detalles del proyecto, el modelo económico financiero y el esquema de garantías que fueron presentados formalmente a los gobiernos como parte de la Iniciativa Privada. El valor propio del proyecto, su impacto geopolítico y las oportunidades que abren para el Cono Sur generaron interés en estos organismos, en especial en aquellos más enfocados en el financiamiento de infraestructura en la región. De esta forma, se inició el proceso para contar con el apoyo financiero del Corredor Bioceánico Aconcagua y su consorcio impulsor. Se inició la negociación de esquemas de financiación concretos para la segunda etapa de los Estudios de Factibilidad y el Anteproyecto de Ingeniería, y se iniciaron conversaciones para financiar el proyecto una vez adjudicado.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Departamentos de la provincia de Mendoza y sus Rutas



La provincia de Mendoza esta dividida en 18 departamentos, que a diferencia de la mayoría de las provincias argentinas equivalen a los municipios. A su vez cada Departamento se encuentra dividido en Distritos, excepto Capital que se divide en secciones.


 
Departamento

Habitantes
Distancia a Mendoza     Capital  
 Capital110.993  
 General Alvear44.147 323 km 
 Godoy Cruz182.997 4 km 
 Guaymallén251.339 6 km 
 Junín35.045 50 km 
 La Paz9.560 140 km 
 Las Heras182.962 5 km 
 Lavalle32.129 36 km 
 Lujan de Cuyo104.470 19 km 
 Maipú153.600 16 km 
 Malargue23.020 421 km 
 Rivadavia52.567 60 km 
 San Carlos28.341 106 km 
 San Martín108.448 43 km 
 San Rafael173.571 232 km 
 Santa Rosa15.818 81 km 
 Tunuyán42.128 82 km 
 Tupungato28.539 78 km 





sábado, 6 de septiembre de 2014

Presentación

Bienvenidos a este espacio destinado a compartir el trabajo vial y los proyectos sustentables de la Ciudad del Sol y del Buen Vino.

A fuerza de convicción y trabajo, nuestros antecesores hicieron del desierto un lugar de privilegio para desarrollar la vida y proyectarla al mundo.
Es aquí en Mendoza, donde la Dirección Provincial de Vialidad concentra su tarea con la misma visión de aquellos hombres: construir, comunicar, enriquecer la tierra, fortalecer la salud, la educación, brindar servicio, atraer inversiones, potenciar el turismo, elevar la calidad de vida de la gente, ampliar horizontes.
Parte decisiva en el esquema de trabajo del Gobierno de Mendoza, Vialidad Provincial desarrolla esta tarea desde hace 73 años, y es un organismo que, a partir de su función, está presente en cada rincón de la Provincia, y por lo tanto, en permanente contacto con la gente.
Más de 17 mil kilómetros componen la red vial a su cargo en un sistema que incluye la unión de los océanos Atlántico y Pacífico a través del Túnel Internacional Cristo Redentor, la influencia de la Ruta Nacional Nº 40, además de un gran número de rutas primarias y secundarias de vital importancia para Mendoza, el País, y el Mercosur.
En este esquema que nos plantea una Provincia en continuo crecimiento, signada por el imponente cerro Aconcagua y la cordillera de los Andes.